La forma de decir estoy saliendo en español

【 The Promised Neverland】 [Manga] Mini Novela de Jump Giga- Verano 2019『Volumen 1.』

2019.07.21 20:58 YesitsAmy 【 The Promised Neverland】 [Manga] Mini Novela de Jump Giga- Verano 2019『Volumen 1.』

【 The Promised Neverland】 [Manga] Mini Novela de Jump Giga- Verano 2019『Volumen 1.』
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 ┊ ┊ ┊ ┊ ┊ ┊ ┊ ˚✩ ⋆。˚ ✩ ⊱ ◦• La Estrella Guía •◦ ⊰ ✩ ˚。⋆ ✩˚ ┊ ✫ — Escrita por 七緒 Nanao — ✫ 
『 Todos los acontecimientos de esta mini novela se llevan a cabo el día antes de que Emma y los demás descubrieran la verdad sobre el orfanato. 』
En una mañana del hogar de Grace Field , una niña de brillantes cabellos anaranjados corría alegremente por los pasillos de la casa, pasando junto a los niños mientras avanzaba. Como siempre en cada mañana, el orfanato estaba rebosado de actividad. Una vez los niños terminaban de vestirse para el día, comenzaban a salir de sus habitaciones y bajaban las escaleras, listos para desayunar.
- Buenos días, Emma. — Dijo una pequeña niña que sostenía su peluche de conejito cuando Emma se detuvo en la sala.
Emma estaba a punto de bajar las escaleras cuando divisó a la pequeña Conny, y no pudo evitar saludarla. Los niños recientemente se habían enterado de que Conny iba a ser adoptada, y el saber que ella pronto iría a un hogar lleno de amor, conmovía el corazón dentro de Emma. - ¡ Buenos días, Conny ! — Emma sonrió justo antes de empezar a bajar las escaleras.
Cuando llegó al final, reconoció a dos niños sentados en una mesa que se encontraba cerca. Incapaz de contener su emoción, ella gritó. - ¡ Buenos días, Norman ! — Emma se encontró con una gentil sonrisa por parte del niño de cabellos blancos. Deslizando rápidamente su mirada hacia el niño de lustroso cabello negro que estaba junto a Norman, también lo saludó. - ¡ Buenos días, Ray ! — Emma se encaminó hasta la mesa y se sentó frente a ellos. Como tenía planes para más tarde en donde estaban involucrados los tres, apenas podía quedarse quieta en su silla.
Al darse cuenta de que Norman la observaba, Emma le prestó su atención. - ¿Tienes algo en mente, Emma? — Tomando esta pregunta como su oportunidad, Emma sonrió. - ¡ Deberíamos ir a ver las estrellas esta noche !
Emma notó que Ray apartó su mirada del libro que estaba leyendo y le alzó una ceja. - ¿Qué estás diciendo tan temprano en la mañana? — Preguntó él, pasando una de las páginas de su libro. - Sabes que no podemos hacer eso. Mamá no estará feliz si vamos afuera tan tarde en la noche.
Visiblemente decaída tras recordar las reglas del hogar, Emma reposó su mentón en la mesa con tristeza. – Pero las constelaciones que saldrán... solo podremos verlas esta noche. No seremos capaces de verlas de nuevo por un muy largo tiempo.
- Emma, ¿Qué te dio esta idea? — Preguntó Norman mirándola con curiosidad.
Agitando sus manos con emoción, Emma explicó lo que hizo la noche anterior. -Antes de ir a la cama anoche, leí un libro sobre constelaciones con Phil y Marnya. Les mostré en donde se localiza la Estrella del Norte, pero entonces ellos me preguntaron, “¿Que es una constelación?” No pude responderles apropiadamente−...
- Una constelación se define como un conjunto de estrellas que forman un contorno imaginario o un patrón. Cada una cuenta con un nombre único. — interrumpió Ray.
- ¡ Raaaaay ! — Se quejó Emma. - ¡Por favor escucha y déjame terminar primero! — Emma estaba irritada por como Ray la estaba ridiculizando con su tan extenso conocimiento. Recobrando su espíritu, decidió intentar transmitir sus pensamientos de una forma más clara y con más detalle. - Es cierto que hemos visto las estrellas, ¡ Pero nunca hemos ido afuera para hacer una observación astronómica antes !
Esto causó que ambos niños se miraran el uno al otro. Claramente Emma tuvo un punto allí, los dejó sin palabras. Era cierto que, aunque sabían mucho sobre las constelaciones, jamás habían intentado localizarlas en el cielo antes. Manteniendo su impulso, Emma reiteró aquello que había dicho previamente. - ¿Ven? ¡ Deberíamos ir a ver las constelaciones juntos esta noche !
Emma vio cómo Norman empujó su silla hacia atrás para después ponerse de pie. Empezando a pasearse por la sala del comedor, Norman tocaba su barbilla repetidas veces, perdido en sus pensamientos. Él había visto a Mamá caminando hacia el otro lado de la sala, claramente haciéndolos tranquilizar a los tres por un instante antes de desaparecer.
Ray estaba abriendo su boquita para decir “No hay forma en la que podamos hacer eso”, pero fue interrumpido por Norman, quien habló primero.
- La ventana del ático.
- ¿Huh? — Emma inclinó su cabeza mientras sus ojos destellaban con interés. Ray también estaba escuchando en silencio, ahora con su atención sobre Norman en lugar de su libro.
Saliendo de su trance, Norman regresó a la mesa y volvió a sentarse. Los miró a ambos, manteniendo su voz baja. – Una de las ventanas del ático está rota. Desde allí nos podemos escabullir hasta el techo en la noche.
- ¿La ventana del ático? ¡ Es una gran idea ! — Dijo Emma, más alto de lo que pretendía. Viendo que Norman colocó un dedo sobre sus labios, Emma se dispuso a bajar su voz.
- Eso es mejor que burlar la cerradura de la puerta y salir por la noche. ¿Verdad? — La vista de Norman se dirigió hacia Ray, esperando por su opinión. Luego de unos cuantos momentos de silencio, Ray empezó a hablar.
- Bien, podemos hacer esto siempre y cuando regresemos antes de que Mamá comience sus patrullas. — Sentenció él.
Considerando las palabras de Ray, Norman se reclinó en su silla. - Deberíamos intentar ir nosotros tres primero, para asegurarnos de que no sea peligroso. Si todo es seguro, entonces podremos traer a los otros niños la próxima vez.
Asintiendo, Emma juntó sus manos en un aplauso. - ¡ Si ! ¡ Cuando se hayan apagado las luces esta noche ! — Emma sonrió, apreciando a sus tan confiables amigos.
Esa noche, una vez que todos se habían ido a la cama, los tres comenzaron a subir las escaleras que llevaban hacia el ático. Tratando de no pisar muy fuerte los rechinantes escalones, lograron llegar hasta la habitación sin uso del ático. Luego de caminar hacia una de sus ventanas, Norman empezó a señalar. – Aquí está. — Tanto Emma como Ray se acercaron y notaron que la rejilla incorporada era tan débil que, para desprenderla, bastó con hacer un mínimo esfuerzo.
- ¡ Lo hicimos ! — Celebró Emma mientras colocaba la rejilla en el suelo.
- Emma, estás haciendo demasiado ruido. — Dijo Ray detrás de ella con intenciones de regañarla. Sin embargo, ella lo ignoró completamente para asomar su cabeza fuera de la ventana. Había una gentil brisa que le transmitía una sensación de bienestar mientras soplaba delicadamente sus cabellos hacia un costado. El exterior definitivamente se había enfriado a estas horas, haciendo de la temperatura algo más placentera. Dejando de asomarse, Emma miró a Norman y a Ray. - Iré primero, ustedes espérenme aquí. —Emma sabía que, de los tres, ella sería la persona más adecuada para asegurarse que el techo fuese seguro de escalar. Emma era la niña más ágil y atlética de Grace Field, por lo que sería capaz de reconocer las áreas donde, para el resto, sería difícil empezar a escalar.
- Ten cuidado, Emma. — Norman colocó su manita sobre el hombro de Emma.
Asintiendo, Emma empezó a escalar fuera de la ventana para mirar el techo. Debido al polvo acumulado que había al borde del tejado, Emma se resbaló por un instante, pero logró reincorporarse rápidamente. Mirando hacia arriba, Emma pudo notar cuán inclinado estaba el techo. Como era de esperarse, esto no fue sorpresa para ella, pero se dio cuenta que escalar era bastante fácil. Al llegar a la cima, Emma miro hacia abajo en dirección a la ventana de la que había escalado y empezó a llamar a los demás. - ¡ Subir es seguro, chicos !
Solo tomó un momento para que Emma lograra ver a Norman y a Ray escalar por la ventana y finalmente reunirse con ella en la cima. Mirando hacia el cielo, no pudo evitar soltar un sonido de emoción al ver todas las estrellas. - ¡ Guau ! ¡ Esto es increíble ! —Emma pudo ver que Ray fue el primero en acomodarse y ubicar a su lado la linterna que cargaba con él. Después de eso, empezó a mirar al cielo mientras abría un libro de constelaciones para comparar lo que observaba.
Estaba bastante oscuro ahora. El bosque que había en los alrededores se tornó negro en comparación con los otros sitios que se lograban ver. Emma solo podía imaginar que, desde la distancia, seguramente ellos se veían igual de oscuros que los árboles que estaban en el suelo. Los tres notaron un conjunto de estrellas que titilaban con más brillo que otras, y fueron capaces de distinguir otro grupo cercano resplandeciendo. Todo coincidía con las descripciones otorgadas por el libro de constelaciones y los ojos de Emma se abrieron completamente, reflejando asombro en su expresión. - ¿Es esa la constelación Casiopea?— Preguntó ella mientras veía como Norman se acercaba más.
- Se parece a ella.
- Esa es la constelación de la Osa Mayor. — Corrigió Ray. - También conocida como el “Carro Mayor.” — En el cielo, Ray miró un poquito hacia la izquierda, y luego al libro abierto que estaba sosteniendo. Norman y Emma hicieron lo mismo y lograron darse cuenta de a qué se refería. Habían siete estrellas brillando con intensidad que formaban una constelación junto al “Carro Mayor.”
- Esa es.. — Comenzó Emma.
- ¡ Polaris ! —Dijeron Emma y Norman al mismo tiempo. Era una pequeña constelación, pero fueron capaces de encontrarla mientras conectaban las otras constelaciones. Pudieron ver la más grande apuntando hacia el norte.
- ¡ Increíble ! ¡ Esas realmente son constelaciones ! — Dijo Emma con mucha emoción.
- Por supuesto que lo son. — Afirma Ray con un tonito de burla mientras se sienta sobre el techo. Con curiosidad, mira hacia el libro mientras compara las descripciones con el cielo nocturno. Emma y Norman reían muy alegres mientras se sentaban junto a Ray.
- En el pasado, los humanos solían viajar guiándose por las estrellas como nosotros hicimos ahora, ¿Cierto? — Preguntó Emma, recordando esto de un libro que leyó en el pasado mientras Norman se sentaba un poquito más cerca de ella.
- Si, es porque la Estrella del Norte está directamente posicionada sobre el eje de rotación de la Tierra. Siempre apunta hacia el norte. — Explicó Norman, y los ojos de Emma se agrandaron.
- Eso quiere decir que cuando dejemos el hogar, será bueno que recordemos la Estrella del Norte como un marcador cuando vayamos en aventuras juntos.
- ¿Aventuras? — Norman reía. – ¿Como buscar tesoros secretos o ir a lugares donde nadie haya estado aún?
Siendo animada por Norman, Emma empezó a hablar sobre sus ideas de aventuras y otras cosas fantásticas que podrían hacer en el futuro mientras estén en esos viajes. Ray había pasado la mayor parte del tiempo escuchando, pero suspiró una vez que Emma se detuvo.
- Aún siendo así, ¿No les parece que el guiarse por estrellas es muy anticuado? Podrías seguir manteniéndote en contacto de otras maneras en tiempo real, incluso si estás muy lejos.
- Eso es verdad…hmm — Susurró Emma, inclinándose con más cercanía hacia Ray. – Pero incluso si dejamos el hogar y nos vamos con distintas familias, estaremos siempre bajo el mismo cielo, y podremos mirar siempre hacia la misma estrella por la noche. ¿No es eso increíble? ¡ Es como una estrella guía !
Los ojos de Ray se abrieron de par en par por las palabras de Emma, y Norman comenzó a soltar risitas. – Estoy de acuerdo con Emma. — Dijo Norman, mientras miraba a Ray. – Será nuestra estrella guía.
Recordando los rostros de su hermanito Phil y su hermanita Marnya, quienes le habían preguntado qué era una constelación, Emma no pudo evitar sonreír. Algún día, todos dejarían el hogar, incluso ella misma. Y así, cuando lo hagan, viajaran al mundo exterior. Será solitario, también triste, pero si todos conectan las constelaciones y encuentran la Estrella del Norte, estarán conectados sin importar a donde vayan. Esta estrella hará posible que vayan a nuevos lugares sin perderse.
- ¡ Marquemos esta estrella ! —Emma apuntó hacia el cielo, riendo, y mirando con esperanza hacia el futuro.

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Traducido al idioma español por: YesitsAmy / YES!itsAmy
Traducción al idioma inglés: ☆ THE GUIDING STAR ☆ —Translated by: norman22194x & Honyarinka
Recomendación de previa tradución al inglés: The Promised Neverland ( English Twitter account )

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✦The Guiding Star✦
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2016.06.29 11:59 Webofrito CARTA A LOS QUE NOS PIDEN A LOS "PODEMITAS" QUE DEJEMOS DE INSULTAR POR HABER SACADO MÁS VOTOS

CARTA A LOS QUE NOS PIDEN A LOS "PODEMITAS" QUE DEJEMOS DE INSULTAR POR HABER SACADO MÁS VOTOS
Han pasado solo dos días desde los comicios electorales del 26-J y ya llevo varias cartas públicas leídas a través de las redes sociales por autores que reclaman que los "podemitas" o votantes de Podemos, dejemos de argumentar que tratamos al resto de la ciudadanía que ha votado a otras opciones como analfabetos, ignorantes o catetos.
Lo primero que quisiera aclararles, aunque no creo que haya duda ya alguna, en que soy uno de esos votantes de Podemos. Otra gente preferirá llamarme "podemita", un vocablo que, más que gentilicio político, me recuerda a una expresión peyorativa con intención de hacer de menos la opción política que yo he considerado más acertada para este país.
Soy español de nacimiento y me siento orgulloso de ello. Además soy Europeo, así que poco más puedo agradecer que el haber nacido en un continente con tanta historia y tolerancia. Para más suerte, soy Asturiano. Así que soy votante de Podemos, asturiano, español y europeo. Aún así, he tenido que tragarme que alguna gente me diga que no entiendo nada si voto a Podemos y que, pese a eso dispongo, de una bandera de la Unión Europea en mi foto de perfil.
Llevo meses leyendo en las redes sociales comentarios de la gente que me dice que soy un perro flauta, un NiNi o un vividor. Tambièn que, como votante de Podemos, estoy esperando una renta universal. Nada más lejos de la realidad. He tenido la gran suerte de poder estudiar con beca año a año una licenciatura que pude terminar sin repetir curso y además este año me he animado a empezar el doctorado, porque tenía tiempo para ello. También durante el verano trabajaba si podía un poco, desde trabajar en la construcción, a monitor de ocio y tiempo libre o ayudando a mi familia en la modesta empresa familiar de mis padres, curiosamente una librería - quiosco. Sí, tuve la suerte de crecer entre libros y medios de información. Cuando era adolescente, también me solía levantar un mes cada verano, mientras mis amigos dormían, a ayudar en casa, no tanto por necesidad, como por una cuestión de responsabilidad y aprendizaje.
Terminé mis estudios y tuve la gran suerte de obtener un contrato en prácticas en la universidad como becario en un proyecto de investigación. Y por si fuera poco, una titular de una asignatura me ofreció colaborar con ella durante el curso escolar con la docencia. También tuve la gran suerte de encontrar un trabajo laboralmente mejor pagado que otros a los pocos meses de licenciarme.
Así que cómo ustedes, queridos votantes de otros partidos políticos que no son de Podemos, ni soy un NiNi, ni soy un perro flauta, ni soy un vividor. No tengo muy claro lo que significa ser un perroflauta, pero no suena bien. No me importa que me lo llamen, pues aunque me gusta la ropa deportiva y no me gustan las camisas, me ducho todos los días, uso desodorante y mi ropa esta limpia; esa gente que suelen definir como perroflauta me aporta conocimientos de autores filosóficos y de otras ciencias que nunca antes encontré en gente que se esconde tras trajes con corbata o camisetas con animales bordados. Añado, por si interesa, que tengo el pelo corto y que no me gusta ir con barba, aunque no me afeito todos los días por pereza.
Cómo supondrán, soy ateo. Lamentablemente no creo en Dios. Es una pena, pero pienso que soy un montón de seres vivos llamados células que, en conjunto y con un poco de energía eléctrica, hacen que esté ahora mismo escribiendo esto. Jamás trataría de convencer a nadie de no creer, pues no hay nada más positivo que pensar que te mueres y vas al cielo a reencontrarte con todos los seres queridos. Aún así, si voy a misa, rezo desde la confesión de los pecados hasta el momento del último amén, tras el permiso del sacerdote para ir en paz. Respeto peofundamente las creencias de cada uno y respecto de la labor de Jesús como ser humano, chapó. Del Papa Francisco, considero que está haciendo un trabajo fabuloso por la Iglesia, la cuál hace un trabajo extraordinario por mucha gente.
Llevo así mismo desde hace meses siendo tildado de rojo y de republicano, no muy claramente si echándome en cara que no quiera que España sea un reino o si me están echando en cara el haber quemado Iglesias en 1936 cuándo tenía - 50 años de edad. Sí, soy Republicano porque, pese a estar encantado con que la Reina sea asturiana, considero que ninguna persona está por encima de la Ley. La idea de que un Rey puede ser un jefe de Estado más garantista de un ejército leal la compraría, sino fuera una falacia. Ni conozco a Felipe VI ni le deseo ningún mal, pero supongo que entiende la postura de los republicanos.
En algunos sitios también he leído que tenían que ahorcarnos, mandarnos a Venezuela, que eramos etarras y que apoyábamos a los asesinos. Ni mucho menos señores míos, vecinos y compañeros de viaje. No quiero hablar de ETA, para no utilizarla como instrumento en un argumento, bastante se ha sufrido ya en este país y bastante han sufrido muchas familias y muchos representantes políticos cómo para estar justificando nada con las víctimas. Con los terroristas a ningún lado, no se puede creer uno nunca sus argumentos hasta que entreguen las armas.
También he tenido que leer en muchos sitios que éramos comunistas. En este punto siempre me quedo un poco para allá, porque no entiendo que quieren decir. Bueno, podría decir que el comunismo me gusta como idea, que me parece un sistema de producción y autogestión de la sociedad cuasiperfecto, por detrás de la anarquía. No soy un doctor en el tema, así que perdonen si digo alguna barbarie y quedo de ignorante (que lo soy y mucho). Lamentablemente creo que la Sociedad Humana, por instinto, no está preparada para semejante compromiso de voluntariado por los demás. Así que, el sistema de bienestar del que disponemos en la Unión Europea, la socialdemocracia capitalista que nos une, me parece cuasiperfecta. Me encantaría que cambiaran algunas cosas y que se recuperaran algunas ideas primigenias, pero para decir mi sistema sociopolítico económico favorito a día de hoy, creo que está claro. Y que conste que pueda pensar que el capitalismo ha fracasado y que piense que solo hay una cosa, aún no llevada a cabo, muy descabellada, que pueda funcionar.
(Aquí abro el modo ironía) Cómo ven, queridos no votantes de Podemos... soy un rojo, comunista, NiNi, andrajoso y piojoso, esperando a que el gobierno me de una paga para poder vivir vagabundeando con mi perro y mi flauta (en este caso travesera, que para algo se tocarla), que deseo que ardan las Iglesias porque el Papa Francisco es un violador de niños que atesora oro en El Vaticano con el que muchos niños comerían. Y por supuesto, quiero que asesinos salgan a la cárcel porque son hombres de paz (cierro el modo ironía).
Está es la realidad de los votantes de Podemos. Llevamos siendo machacados literalmente a través de la prensa y de las redes sociales desde tiempos primitivos usando como referencia los comicios Europeos de 2014. Y esta es la realidad de la gran mayoría de [email protected] representantes políticos de Podemos. Gente como yo o cómo tú que estás leyendo esto, que decidió participar más activamente de la política y terminó de [email protected] o [email protected]
A lo largo de todo el escrito he dicho TODOS y POR TODOS. Es incierto. No es cierto que todos los votantes de otros partidos no nos hayan respetado. No es cierto que todos los demás votantes sean iguales, ni nos hayan deseado dos tiros, de la misma forma que no es cierto que todos los votantes de Podemos hayan dicho que todos los viejos tienen que fallecer o que todo el mundo no votante de Podemos, que sea un ignorante.
Las opiniones son libres e individuales. Obviamente no es lo mismo la opinión de un simpatizante a través de una red social, que la opinión de un representante del partido. Cuándo Beatriz Talegón me dice en su carta generalizando, tras explicarnos el protocolo de actuación pre y post electoral en sus 10 años de militancia, que deje de llamar ignorantes a los votantes del PSOE y de otros partidos, me está pidiendo algo que yo no he hecho.
Las conclusiones son abiertas. Hay mucha gente simpatizante de PSOE, Podemos y Ciudadanos que no entiende que la gente haya decidido apostar por un partido que se ha financiado ilegalmente. Un partido delincuente. El de los recortes, etc... Entenderán entonces muchos, que ante está situación mucha gente se planteé 3 opciones para votar al PP: convenencia económica, espiritual, capacidad de análisis de la realidad.
Que tampoco le extrañe a nadie si hay gente de Unidos Podemos o simplemente votantes o al Financial Times o a quienes sea que les asombren los resultados electorales. La autocrítica hay que hacerla siempre. Si la nariz de Pinocho creciera con cada mentira o chanchullo del PP, igual terminábamos de hace una unión de Tarifa con Ceuta, saliendo de Tarifa dirección Asturias y rodeando el globo desde el polo norte al sur y de ahí a Ceuta.
El que se piense que Podemos ha fracasado no entiende nada. No hay posibilidad de otra legislatura como esta pasada del 2011 - 2015. No hay mayoría absoluta. 71 diputados en un congreso para pedir lo que hace 5 años les decían a los indignados que protestaran con un partido político. Nunca antes en este país se ha hablado tanto de política y se ha participado tanto. Nunca antes los de arriba han tenido que bajar tanto. Nunca antes se han investigado semejantes escándalos políticos. La izquierda no se ha roto. La izquierda está destinada a entenderse para preservar el bienestar de todos, de los que lo entienden y de los que no son capaces de entender el porqué de esa necesidad.
Ahora, si queréis sostener que todos los votantes o simpatizantes de Podemos seguimos hablando mal de todo el mundo, eso ya, es opinión vuestra. Y recordad que sabemos lo que es ser así tratados, porque durante 6 años se nos ha ido progresivamente tildando cada x tiempo un adjetivo diferente, que empezó con perro flauta y terminó en terminología vergonzosa. ¿Por qué creéis que íbamos a querer lo mismo cuándo siempre hemos defendido el cambio?
Da igual la ropa, el peinado, el animal de compañía, el instrumento que toques, si crees o no, si te duchas más o menos, si vas en coche, a pie o en gaviota. Vota lo que quieras y defiende la Ley y sino la crees oportuna, busca a alguien que la quiera cambiar o inténtalo tú. Respeta siempre, no hagas caso de las burlas, pues el que se burla carece de argumento alguno y no merece tu tiempo. Y no vivas del estereotipo ni de esa página de facebook que está siempre con la misma cantinela. Usa la lógica y argumenta con sabiduría y prudencia, apoyándote en el respeto y en la justicia.
Firmado un votante de Podemos, pero que en esencia, podría ser de cualquier partido.
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2016.06.22 08:18 EDUARDOMOLINA Ignacio Escolar. Periodismo es pedir cuentas al poder. La prensa impresa en España hace años que está muy lejos de la sociedad española. Hay un tipo de periodismo que cree que su papel es mandar, en vez de fiscalizar a los que mandan.

http://www.eldiario.es/escolaPeriodismo-pedir-cuentas-poder_6_529207111.html
"Cuando me ofrecieron participar en este foro me dieron varias fechas a elegir: en junio, en julio o en septiembre. Escogí esta semana, en la recta final de la campaña electoral, siendo muy consciente de que era la peor para los políticos y que por tanto la asistencia a mi conferencia se iba resentir, que no podría presumir en la sala de muchos altos cargos del Gobierno o de la oposición, esos nombres que dan relumbrón a estos encuentros.
Agradezco a los políticos que, a pesar de la campaña, han querido venir. Espero que el rato os merezca la pena. Pero creo que uno de los problemas que ha tenido la prensa española en las últimas décadas ha sido precisamente este: la enorme cercanía al poder político y su distancia cada día mayor de los lectores; de la sociedad a la que nos debemos y a la que informamos.
Marty Baron, el actual director del Washington Post, y hoy uno de los directores de periódicos más de moda –es uno de los protagonistas de la película Spotlight– tiene una definición sobre mi oficio que a mí me gusta especialmente. “Periodismo es pedir cuentas al poder”. Es una buena definición porque es breve y porque es directa. Porque se entiende, y que te entiendan es parte vital de mi oficio.
En esta charla hoy yo también quiero ser breve y directo, para que se me entienda. No pienso callarme nada. Y quiero hablar de periodismo. Como decimos en eldiario.es, de periodismo a pesar de todo.
Mi oficio no ha tenido una edad de oro en España. No lo fueron los años 40, 50 y 60, las décadas en la que los grandes diarios europeos multiplicaron sus tiradas y se consolidaron. Aquí eso no pasó, porque en esos años el periodismo en España estaba sometido a la censura.
Fueron mucho mejores para la prensa española la década de los 70 y los 80, el periodismo de la transición. Es en esos años y después, en los 90, cuando el periodismo español sin duda florece y vive sus mejores años. Yo aprendí a leer con esos periódicos, con el diario El País, fundamentalmente, que ha sido con mucha diferencia el mejor periódico jamás publicado en España; la institución periodística española más sólida, veraz y creíble de todas las que ha creado mi oficio en este país. Un diario en el que hoy no me reconozco.
En la transición, nacen las mejores virtudes del periodismo en España, pero también sus principales defectos; unos vicios que entonces eran sobradamente compensados con las ventajas de aquella prensa pero que, con los años, se van haciendo más grandes. A todos nos pasa: la edad suele agravar nuestros defectos. A veces compensa la experiencia que ganas con los años. En otras ocasiones, se confunde la sabiduría con la soberbia.
El pecado original de ese periodismo de los años 70 y 80 –insisto, tan exitoso– está en su enorme cercanía con el poder político y económico. En ausencia de una sociedad civil organizada, durante la Transición, la prensa ocupó un lugar mayor del que le correspondía y se articuló como un poder más, no como un contrapoder.
Ahí nace ese periodismo que cree que su papel es mandar, en vez de fiscalizar a los que mandan. Que concibe el periodismo como otra manera de hacer política sin pasar por las urnas y sin asumir después las responsabilidades. Que piensa que nuestro trabajo consiste en quitar y poner presidentes, ministros o líderes de la oposición. Que presume de “responsabilidad de Estado”, mientras trata a los ciudadanos como si fueran menores de edad.
Yo no creo en esa prensa. La función del periodismo es informar, no mandar. Nuestros clientes son los lectores, no las élites políticas o económicas. Nuestros valores, por nobles que sean, no pueden estar por delante del valor fundamental para la prensa: el del respeto por la verdad.
Los debates profesionales sobre la objetividad, la honestidad, el rigor… están muy bien. Pero la norma más básica de mi oficio aparece ya en uno de los códigos éticos más antiguos que existen, en los diez mandamientos. El octavo: No mentirás.
Hace unos días, la Universidad de Oxford y el Instituto Reuters publicaron su último informe anual sobre el periodismo en el mundo. En la edición anterior, la prensa española aparecía como la menos creíble de los once países analizados en Europa. En esta edición, los resultados no son tan catastróficos y sitúan a la prensa española en la media europea: mejor que la griega, la turca o la italiana; peor que la alemana, la holandesa o la inglesa.
Sin embargo, cuando se bucea en los cuadros de este informe del Instituto Reuters aparecen algunos datos muy reveladores. El más llamativo: que existe en España una enorme brecha generacional también en la confianza de la prensa. Cuanto más mayores son los lectores, más se fían de la prensa. Cuanto más jóvenes, menos confianza nos otorgan. Y entre los españoles menores de 45 años, y especialmente entre los menores de 35, la credibilidad de la prensa se hunde. Casi el 70% de los jóvenes no confía en los medios de comunicación españoles. Y si los jóvenes no creen en la prensa, ¿qué futuro le espera a la prensa?
Este sesgo de edad coincide con otra brecha generacional hoy muy presente: la que existe entre los votantes españoles. La división entre nueva y vieja política está muy presente en el CIS y en todas las encuestas. Por debajo de 40 años, según las encuestas, es difícil encontrar a votantes del PP y del PSOE. Por encima de 50, apenas hay votantes de Podemos y Ciudadanos.
No creo que esto sea una coincidencia. A la prensa en papel española, a sus cabeceras históricas, les ha pasado algo muy similar a lo que le ha ocurrido a la política tradicional en España. No han querido darse cuenta de que la sociedad española estaba cambiando mucho más rápido que ellos. Se han creído que bastaba con ignorar esa realidad en sus portadas para que España no cambiase. Es un truco que tal vez funcionase antes, pero que ahora ya no cuela porque la prensa ha perdido el monopolio de la opinión pública. La realidad ya no es solo aquello que publican los periódicos.
La prensa impresa en España hace años que está muy lejos de la sociedad española. Un noruego que intentase analizar este país en función de lo que publican en papel los diarios no entendería absolutamente nada, porque la distancia entre lo que se publica y lo que pasa no puede ser mayor. ¿Cómo explicar que en este país, que en el CIS se declara sociológicamente de izquierdas tenga una prensa impresa que se mueve entre la derecha monárquica, la derecha liberal, la derecha clerical y el centro izquierda muy muy moderado? ¿Qué lee toda la gente que ha hecho de Manuela Carmena alcaldesa de Madrid –y me refiero no solo a los votantes de Ahora Madrid, también a los del PSOE, que apoya a Carmena en el Ayuntamiento?
La gran mayoría de la prensa española ha ignorado la noticia política más importante de la última década en España: la del fin del bipartidismo. Pasó por delante de sus narices y ni la olieron.
La prensa cerró sus ojos a la crisis del sistema político y económico español. No supo adelantarse a la aparición de nuevos actores políticos ni creía que el sistema necesitaba reformas profundas hasta que tuvo que rendirse a la evidencia.
En la interpretación más benevolente (para la prensa), se puede decir que no se dio cuenta de lo que estaba pasando por error, por incompetencia. En el peor, y más probable, lo que les pasó fue otra cosa. Que no quisieron hablar de estos temas porque a sus editores no les gustan.
Y la razón por la que a sus editores no les gustan estos temas es porque la crisis económica de la prensa de los últimos años se ha transformado en otra crisis mucho peor: En una pérdida vital de independencia que después ha provocado una crisis de credibilidad, especialmente entre los lectores del futuro.
Decía Jesús Polanco que la mejor garantía de la independencia de un medio de comunicación residía en su cuenta de resultados. En sus beneficios. Tenía toda la razón, y por eso cuando las pérdidas han entrado por la puerta de muchos periódicos, su independencia ha saltado por la ventana.
Cuando una empresa que pierde dinero cada año sigue abierta, hay que preguntarse quién paga esa fiesta y por qué. Más aún si es un sector que cae un 15% en ventas cada año y que todos los pronósticos dan por finiquitado: que no es una empresa que aguante porque confíe en que la situación vaya a mejorar con los años. Esto es lo que pasa con muchos periódicos en España, que siguen saliendo cada día a pesar de que pierden dinero cada día.
Si los periódicos fabricasen tornillos en vez de opinión pública, gran parte de ellos ya estarían cerrados. No lo están porque fabricar opinión pública tiene unos beneficios indirectos que van mucho más allá de la cuenta de resultados de los propios medios.
Cuando un diario está en pérdidas y sigue saliendo cada día, su beneficio hay que buscarlo otro lado. En la influencia política que consigue su dueño, y que rentabiliza por otra vía: con una recalificación, con una adjudicación pública, con una licencia de radio o de televisión, con otro tipo de favores de los poderes políticos. Cuando un diario está en pérdidas y sigue en el kiosco, sus lectores ya no son los clientes. Sus lectores son la mercancía y ese diario ya no es un negocio de periodismo. Es un negocio de propaganda o, en el mejor de los casos, un negocio de relaciones públicas.
No conozco un solo periódico en el mundo que no se califique a sí mismo como “independiente”. No hay nadie que confiese ser “el diario al servicio de la banca” o “el periódico a sueldo del Gobierno”. Pero hay varios indicadores para medir el grado de independencia de un medio de comunicación.
El primero ya lo he dicho: su rentabilidad. Sus beneficios. Cuando un diario entra en pérdidas, su capacidad para soportar las presiones se debilita enormemente.
El segundo está en su propiedad. En qué intereses empresariales ajenos a la información tengan sus dueños. Es difícil que un periódico editado por un constructor que está pendiente de una recalificación sea independiente. Es improbable también que ser independiente sea su objetivo.
Les pongo un ejemplo, que conozco bien. El de mi ciudad: Burgos. Hay dos periódicos en papel. Uno es de un constructor, condenado por corrupción urbanística y que está entre los promotores del famoso bulevar de Gamonal que levantó a todo el barrio en su contra. El otro es de otro constructor, un imputado en la Gürtel. Ambos son rivales en Burgos pero socios en la televisión autonómica de Castilla y León, que paga el Gobierno de la Junta, en manos del PP.
Esa es la independencia de los medios de mi ciudad natal y no se distingue mucho a lo que pasa en otras ciudades.
El tercer indicador de la indepedencia de un medio de comunicación está en su modelo de ingresos. En cómo se financia. Por ejemplo, es muy difícil que un periódico que obtiene más de la mitad de sus ingresos de instituciones públicas gobernadas por tal o cual partido sea independiente. Quien paga manda, o así lo entienden gran parte de los administradores del sector público, que consideran que la publicidad institucional es su cortijo.
La publicidad institucional en España, la forma en que se ha gestionado, se ha convertido en una de las mayores amenazas a la independencia de la prensa. Se reparte de forma opaca y arbitraria, como se demuestra cada vez que se publican datos concretos.
Hace poco se publicaron algunos, sobre el reparto de la publicidad institucional del Canal de Isabel II durante los gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González, esos supuestos “liberales” que gestionaron el dinero público con criterios completamente intervencionistas.
El Canal, una empresa pública, se gastó en la última década 55 millones de euros en publicidad, que se repartió a dedo entre los medios afines al aguirrismo. A ver si se creen que la buena prensa de Esperanza Aguirre salía gratis.
Por poner un ejemplo: el desconocido portal de información Nuevatelevisión.com se llevó medio millón de euros del Canal. En el mismo periodo, elconfidencial.com , el líder de la prensa digital en España, obtuvo 60.000 euros y eldiario.es apenas 7.000 euros en tres años.
Entenderán estas cifras mejor si les explico que el desconocido diario digital Nuevatelevisión.com fue fundado por el exsecretario de Comunicación de José María Aznar, Miguel Ángel Rodríguez. Mamandurrias.
Además, de la rentabilidad, de la propiedad y de los ingresos, Y el cuarto indicador que sirve para medir tu independencia está en las deudas. En cuánto dinero debes y a quién se lo debes.
La deuda es clave para explicar la situación de muchos de los grupos de medios españoles que, en los años buenos, como le pasó a muchas otras empresas españolas, se endeudaron hasta la camisa. Y cuando la burbuja del crédito barato estalló, han visto cómo su independencia estallaba con ella. Hoy la banca, a través de la deuda, es el principal editor de prensa en España. Y es difícil que un periódico en manos del sector financiero pueda pedir cuentas al poder, como decía Marty Baron. Por poner un ejemplo más concreto: que El País diese una cobertura tan superflua sobre la lista Falciani o que no publicase prácticamente nada de los SwissLeaks se entiende mejor cuando explicas que el banco suizo HSBC era uno de los principales acreedores del grupo Prisa, y que después, a través de la deuda, se ha convertido en uno de sus principales accionistas.
Cuatro indicadores: la rentabilidad, la propiedad, el modelo de ingresos y la deuda. La independencia se resume en cuatro preguntas. ¿Eres rentable? ¿Quién es tu dueño? ¿Quién te paga? ¿A quién le debes dinero?
En eldiario.es presumimos de independencia porque podemos contestar a estas cuatro preguntas con la cabeza bien alta.
Somos un medio rentable desde hace ya tres años, y aún no hemos cumplido cuatro años desde nuestra fundación, en septiembre de 2012. En este tiempo, nos hemos cambiado cuatro veces de oficina.
Empezamos en un ‘coworking’ en Gran Vía 16, en una mesa de 4 personas. De ahí saltamos a Gran Vía 55, a un pequeño piso de 70 metros cuadrados desde donde lanzamos eldiario.es en septiembre de 2012. Entonces éramos solo 12 personas.
En septiembre de 2013, nos mudamos a Gran Vía 60, a una oficina de algo más de 200 metros cuadrados en la que llegamos a ser 24 personas; nos mudamos cuando estábamos a punto de incumplir la legislación laboral porque ya no cabíamos.
Desde el verano pasado estamos en el Palacio de la Prensa de Madrid, en Gran Vía 46. En una redacción de más de 600 metros cuadrados frente a la plaza de Callao donde ya estamos a punto de llegar a los 60 trabajadores. Además, contamos con otros 40 periodistas repartidos entre 13 ediciones autonómicas que están asociadas con eldiario.es.
Seguimos contratando periodistas, programadores, diseñadores, realizadores... porque somos rentables. Porque nos hemos convertido en uno de los diez diarios escritos (que no impresos) de información general más leídos en España. Según el último informe de Reuters que antes citaba, somos la séptima web de información más seguida, por detrás de El País, El Mundo, Antena 3, 20 Minutos, El Confidencial y Marca. Es una posición similar a la que nos da Comscore, que en las últimas olas nos certifica entre 5 y 6 millones de lectores mensuales.
Somos un medio leído y también influyente. Logramos unos datos de audiencia tan altos a pesar de que no tenemos secciones dedicadas al “corazón” o a los vídeos de gatitos. Nuestro menú informativo no hace concesiones a la audiencia a cualquier precio. Esto también se nota en redes sociales, donde somos prescriptores. En las anteriores elecciones generales, un estudio nos situó como el medio de comunicación más tuiteado por los candidatos de los principales partidos.
¿Quién es nuestro dueño? En nuestro caso, la propia redacción. Yo no solo soy el director de eldiario.es. También soy su consejero delegado y principal accionista. Y cuando me siento cada mañana, a las 10:30, con mis subdirectores y redactores jefes, que muchos de ellos también son accionistas, en esa reunión no solo está representada la redacción, sino también la mayoría de las acciones de Diario de Prensa Digital SL. El resto de los accionistas –muchos de ellos están en esta sala– son nuestros compañeros en la gestión administrativa de eldiario.es –como el presidente José Sanclemente o el gerente, Juan Checa– y algunos amigos, como Enric Lloveras y Daniel Bilbao. O mi madre. Ni nosotros ni nuestra empresa editora tenemos más ambición que sacar adelante un diario con la máxima independencia posible. No tenemos otro interés que servir a nuestros lectores. Somos unos periodistas que creemos en nuestro oficio, que creemos en nuestra labor con la sociedad y que queremos cumplir con nuestro trabajo de la forma más profesional e independiente posible.
¿Quién nos paga? En gran medida, nuestros lectores. eldiario.es se financia por publicidad y con la ayuda de nuestros socios, suscriptores que pagan 60 euros al año para garantizar nuestra independencia. Hoy ya tenemos casi 19.000 socios y son todos suscriptores de verdad: no hay ventas en bloque a empresas. Son todo lectores que, uno a uno, se han sumado a nuestro proyecto porque saben que son cruciales para mantener nuestra independencia.
En total, nuestros socios nos aportan casi un 40% de nuestros ingresos. El resto viene de la publicidad. Sin embargo, nuestros lectores son nuestro primer cliente porque ninguno de nuestros anunciantes, ni siquiera los más grandes, nos aporta ni la mitad de la mitad que todos nuestros socios juntos. Mandan los lectores porque pagan los lectores.
¿Y a quien le debemos dinero? A nadie. Hemos conseguido lanzar eldiario.es y colocarlo entre los principales diarios españoles sin deber un solo euro. No tenemos ningún crédito y tampoco debemos favores inconfesables a ningún poder político ni a ningún partido. El porcentaje de nuestros ingresos que viene del sector público no llega al 5%. Probablemente porque no somos muy cómodos a quienes gestionan el sector público.
Pero nuestra independencia no solo se demuestra en la teoría. También en la práctica, con nuestras exclusivas. Porque en eldiario.es publicamos cada día noticias que hoy no se pueden leer en otros medios.
Eldiario.es fue el medio que destapó el escándalo de las tarjetas black. No es que fuésemos los primeros en publicarlo. Es que sin nosotros hoy no estarían imputados Miguel Blesa, Rodrigo Rato y todos los demás consejeros black en la Audiencia Nacional.
En diciembre de 2013, publicamos un correo del secretario del consejo de Caja Madrid donde detallaba los sueldos de los consejeros y explicaba que, además de las dietas, existían unas tarjetas “black a efectos fiscales”. Casi ningún medio se hizo eco de nuestra exclusiva, pero en la actual Bankia sí prestaron mucha atención a esa noticia. Como ellos mismos han explicado, a partir de la noticia de eldiario.es iniciaron una auditoría interna, encontraron las tarjetas black y enviaron toda la información a la Fiscalía Anticorrupción. Por eso llegó a la Audiencia Nacional y sin eldiario.es, y si nuestros socios, hoy Rodrigo Rato, Miguel Blesa y otros tantos no se enfrentarían a acusaciones de cárcel por apropiación indebida.
Estoy convencido de que el efecto de esta investigación periodística va mucho más allá de Caja Madrid o su consejo. Creo que cada vez que la prensa publica un asunto, así, en algún sitio hay un corrupto en potencia que se lo piensa dos veces antes de abusar del dinero público, pagando un masaje con final feliz a costa de los contribuyentes. Nuestro lema es “periodismo a pesar de todo” pero también podría ser “periodismo para cambiar las cosas”. Porque de verdad creo que la función social del periodismo es ésta: fiscalizar a los poderes y combatir sus abusos. Sin prensa independiente, es imposible que los malos comportamientos tengan consecuencias y que la democracia funcione.
Cuando publicamos las Black, casi nadie nos hizo caso. Nos pasa mucho. En las últimas semanas estamos publicando varias informaciones sobre fraude fiscal en España, los papeles de la Castellana. Es una filtración de documentos que recibimos a través del buzón seguro Fíltrala.org y que llevamos meses investigando
Con los Papeles de la Castellana, estamos contando a diario muchos datos concretos del fraude fiscal en España. A diferencia de los papeles de Panamá, aquí damos números y porcentajes: las ridículos cifras que pagaron ante Hacienda muchas de las grandes fortunas por legalizar sus fortunas ocultas en paraísos fiscales. No habrán leído casi nada de estas noticias en ningún diario impreso. Para ellos no es noticia.
Hace unas semanas, sí logramos tomar el kiosco casi al completo. Contamos en primicia que varios importantes futbolistas estaban implicados en el caso Torbe, acusados por dos testigos protegidas a las que la policía da una gran veracidad. Al día siguiente, el Marca, el AS, el Mundo Deportivo, el Sport, el ABC y La Razón abrieron su portada con nuestra noticia. Es la primera vez que nos pasa y es un poco frustrante. Con las black, o con los papeles de la Castellana, no nos citaron tanto.
El éxito de eldiario.es no solo se basa en la independencia y la información propia. También estamos experimentando con nuevas narrativas, nuevos soportes o nuevos formatos. Con un canal de Telegram. Con periodismo de datos.
eldiario.es nació como un pequeño medio minoritario independiente, valiente y combativo. Vamos a seguir siendo independientes, valientes y combativos. Vamos a seguir siendo incómodos, pero no vamos a ser minoritarios. Ya no lo somos.
En los últimos meses, nos hemos aliado con el mejor diario del mundo, The Guardian, para poner en marcha una sección de internacional, que era uno de nuestras tareas pendientes. También somos ejemplo de innovación para Google. El modelo de eldiario.es ha sido seleccionado entre cientos de proyectos europeos y financiarán parte de la tecnología que desarrollaremos para conectar mejor con nuestra audiencia, con esos cómplices que creen en el mismo periodismo que nosotros.
Queremos que eldiario.es sea aún más leído, aún más potente, aún más influyente. Que sea un periódico que sobreviva a sus fundadores.
Estamos lejos de los presupuestos de los grandes medios pero vamos a ser uno de ellos manteniendo los mismos valores, los mismos principios con los que nacimos.
En eldiario.es cada día somos más pero somos los mismos, y nuestro compromiso con los lectores sigue siendo idéntico al del primer día. Buscando en la hemeroteca, he encontrado esta primera declaración editorial que hicimos hace casi cuatro años, en septiembre de 2012.
“Somos un grupo de periodistas con ganas de seguir intentándolo”, decía aquel texto. “Nos mueve la ambición de comprar nuestra libertad, reivindicar nuestro oficio, ser dueños de la redacción en la que trabajamos y garantizar así que la línea editorial sea independiente y no responda a intereses ocultos”.
“Creemos en un periodismo riguroso, independiente y también honesto. Estamos con la libertad, con la justicia, con la solidaridad, con el progreso sostenible de la sociedad y con el interés general de los ciudadanos. Defendemos los derechos humanos, la igualdad y una democracia mejor, más transparente y más abierta”.
Sigue siendo así. Defendemos unos valores pero no a ninguna sigla, a ningún partido. Somos unos locos convencidos de que nuestro trabajo sirve para algo, que sirve para cambiar las cosas, para mejorar la sociedad, para pedir cuentas al poder. Creemos en el periodismo, en el periodismo a pesar de todo."
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2016.05.21 14:47 EDUARDOMOLINA JOSEP FONTANA “Lo que es absolutamente inaceptable es resignarse”.Los dos derechos, a la libertad y al trabajo, son coartados por las mismas fuerzas. Por decirlo de algún modo, la Reforma Laboral y la Ley Mordaza son dos partes de un mismo proceso.

https://www.diagonalperiodico.net/global/30323-lo-es-absolutamente-inaceptable-es-resignarse.html
"Hijo de un librero de viejo, Josep Fontana (Barcelona, 1931) se crió en la Barcelona de los años de la Guerra Civil. En ese contexto comenzó su militancia en la escuela de activismo que fue el Partido Socialista Uni­ficado de Cataluña (PSUC). Tam­bién su carrera como historiador. En 2011 escribió un libro de referencia, Por el bien del imperio, que explica la historia del mundo tras la victoria militar de Estados Unidos en 1945 y permite rastrear las circunstancias que han producido un ciclo de cambio a escala global desde el comienzo de la década de los diez. Nos recibe en su casa de Barcelona. Llueve y la conversación se prolonga durante una hora y media.
DIAGONAL: Tiene siete años cuando ter­­mina la Guerra Civil. ¿Recuerda algo de aquellos días?
JOSEP FONTANA: Claro. Hay recuerdos extraños que te quedan grabados no sabes por qué. Recuerdo la noche del 18. Porque aquí el follón fue el 19, un sábado. Recuerdo pasear con mis padres por la Rambla, a primera hora de la noche, y ver un grupo de gente que estaba con el sereno, tratando de entrar en una tienda en la esquina de Rambla con la calle Fernando, que era una armería. Recuerdo eso y después cosas concretas del 19 de julio, saliendo con mi padre. Yo vivía cerca del barrio de la catedral, recuerdo ir de la mano de mi padre y haber visto de lejos el incendio de la iglesia del Pino. Re­cuerdo una puerta de esas negras de madera apoyada en un árbol humeando y alguna escena después en la plaza nueva delante del Palacio del Obispo, donde están tirando cosas por la ventana, y sé después que lo que están diciendo es que han encontrado allí pruebas de que estaban conspirando, etc. Lo cual era verdad, que se reunían para preparar el golpe. Son recuerdos aislados, pero después, claro, la guerra tiene muchas cosas que son difíciles de olvidar. Las sensaciones que tienes cuando cae una bomba delante de tu casa, por ejemplo. De las puertas de los armarios que se abren, las noches cuando hay un bombardeo, cómo sales con tus padres para ir a un refugio. O el final de la guerra. En enero, cuando llegan a Barcelona, yo estoy en una torre con otra gente en Valldoreix, al otro lado de las montañas del Tibidabo y entra un soldado marroquí, fusil en mano, abriendo los armarios para ver lo que se puede llevar... Es muy difícil que estas cosas, que tienen tanta fuerza, no te dejen un impacto.
Los años de militancia se acaban con la decepción que te produce la forma en que se liquida todo
D.: Luego la durísima posguerra.
J.F.: Eso lo vivo primero simplemente como paciente. Como un niño que vive los problemas del racionamiento, del pan de maíz, etc. Y después, cuando empiezo a implicarme en la clandestinidad. Cuando ya estoy en la universidad empiezo a encontrar la línea de relación con el PSUC. Es una historia que tiene un aspecto raro, que es el hecho de que lo que me tocara fueran multas y cosas por el estilo, y que no me llegara a tocar ir a la cárcel. Lo más que me llega es ir a pasar una noche a la Brigada Social, y otras cosas negativas, el pasaporte, etc. Pero no me toca ir a la cárcel como a mucha gente que está a mi alrededor.
Son cosas con las que vives y que te marcan. Te marcan los años de militancia, que se acaban con la decepción que te produce la forma en que luego se liquida todo. Eras perfectamente consciente de que la relación de fuerzas no iba a permitir que cuando acabase el franquismo viniese algo totalmente distinto, pero sí que esperabas, cuando menos, que el partido en el que estabas, en mi caso el PSUC, mantuviera por lo menos los mismos principios y los mismos objetivos, y siguiera luchando por ellos. Pensabas que había mucha gente que había pagado con la cárcel, y algunos con más que eso, porque estaban luchando por cambiar las cosas. Y por tanto, te parecía que el acomodo no era aceptable.
A partir de ese momento, no tengo militancia ninguna, aunque sigo teniendo simpatía por ese partido que pudo ser y no fue. Porque realmente había llegado un momento en el que tenía una influencia y un arraigo popular considerable. Todo eso se sacrificó porque llegó un momento que el señor Carrillo consideró, y los demás aceptaron, que la política se hacía en el Parlamento, se negociaba por arriba, y que la gente tenía que volver a sus casas y salir sólo cuando los llamaban.
D.: Junto a ese proceso personal, usted desarrolla su vocación como historiador, que está completamente relacionada con aquellas ideas.
J.F.: Yo, siempre lo digo, he tenido tres maestros. Mi amigo Manolo Sacristán decía que no dijera eso, que era escandaloso, porque la mayoría de los españoles no había tenido ni uno. El primero, en clases que se celebraban clandestinamente en su casa, era Ferrán Soldevila. Era un hombre que había vuelto del exilio y que se mantenía con mucha dignidad. Él me empezó a inculcar el gusto por ver qué había detrás de los documentos y de las crónicas, etc. El segundo fue Vicens, Jaime Vicens Vives. Tenía una cosa muy clara: que el de historiador era un oficio que, o servía para implicarte con lo que estaba pasando a tu alrededor, o no servía para nada. Eso, cuando estabas viviendo en el franquismo, lo entendías muy bien. Las circunstancias y el propio Vicens acaban conduciéndome a Vilar. Re­cuerdo que, en las muchas conversaciones que habré tenido con Pierre Vilar, en Barcelona, en París, en Granada, etc, hablábamos de lo que pasaba por el mundo, no de libros ni del pasado. Por tanto, la idea de que ése era un oficio que servía para entender el mundo en que vives, la he tenido muy clara, y he intentado seguir manteniéndola. Siempre he tratado de entender ese trabajo como algo que sirve para entender el mundo en el que vives y, si no, no sirve para nada. Para entretener contando historias no merece la pena.
Me eduqué en un contexto que creía que vivíamos en un mundo de progreso indefinido y me ha tocado el descenso
D.: Dice que con Vilar hablaba de lo que pasaba por el mundo. Lo que pasaba era la Guerra Fría en sus distintas fases. Me imagino que usted ve el conflicto de Afganistán o la crisis de los refugiados y vuelve la mirada sobre aquella confrontación.
J.F.: Intenté trabajar para descifrarme a mí mismo lo que era esa gran mentira de la Guerra Fría. Para eso hice un tocho como una catedral. Y creo que ha sido por eso, que luego he ido a hacer ese libro que aún no tiene título, que va desde el 14, y parte de lo que es el gran pánico que produce la revolución rusa del 17 y llega hasta la situación actual.
Todo el tema de la guerra islámica empezó con [Jimmy] Carter en Afganistán y sigue. Pero lo peor del caso no es que siga, es que no tiene solución posible. El único que he visto que hablaba con sentido de eso es Robert Kennedy jr., el hijo de Robert Kennedy –que precisamente fue asesinado por un asiático–, que plantea que lo que están recogiendo los americanos es lo que han sembrado durante años, y que la única solución es dejar a los musulmanes que arreglen sus problemas y construyan sus países sin meterse con ellos. Pero es una de esas voces que no va a escuchar nadie. Es evidente que mientras desde aquí lo que se les ocurra siga seguir yendo a bombardear, van a tener la lógica respuesta. Aunque liquiden lo que ahora hay en Iraq y en Siria, están teniendo cada vez más un montón de focos en África que no va a poder resolver. Eso está sucediendo al mismo tiempo que un problema inminente que es el gran desplazamiento de los refugiados, un gran movimiento de la pobreza del sur hacia los países más ricos. Que estamos recibiendo con un giro a la derecha, defendiendo la fortaleza. Estos problemas van a marcar el futuro. El otro gran problema que tenemos es el de la desigualdad.
D.: La gran divergencia...
J.F.: La gran divergencia que decía el Krugman. Precisamente Paul Krugman, que es un tipo raro porque por ejemplo está sosteniendo la candidatura de Hillary Clinton –un personaje que lleva consigo lo más sucio, lo más corrupto de lo que ha pasado– ayer o anteayer hizo un artículo de una extraña lucidez, “Las crisis de los Robber Barons”, donde plantea el panorama de unas sociedades en las que hay un auge de beneficios y riqueza que no se invierten porque, en realidad, son be­neficios de monopolio y que tiene como consecuencia que, al mismo tiempo que se siguen enriqueciendo mediante una economía “de rentistas”, esa economía no crece en el sentido de permitir que los niveles de vida de los demás mejoren y seguramente no va a permitir tampoco darles trabajo.
Si no fuera porque sabes que la especie ha sido capaz de plantar cara a los problemas y de salir adelante, dirías ‘me ha tocado una fase negra’. Me eduqué en un contexto que creía que vivíamos en un mundo de progreso indefinido, en el que se creía que el mundo iba a ir siempre para mejor y me ha tocado vivir después, de mayor, la fase de descenso en que en realidad las cosas van cada vez a peor, por lo menos en términos de bienestar social. Pero bueno, mi función como historiador, lo que Vilar llamaba “pensar históricamente”, es ayudar a la gente a pensar por su cuenta, a que entiendan el mundo en que viven y por tanto, que entiendan que lo que es absolutamente inaceptable es resignarse.
El protagonismo de los trabajadores de fábrica ha desaparecido y eso dificulta la solidaridad internacional
D.: ¿Han sucumbido a los nuevos tiempos conceptos de entonces y que están tan relacionados entre sí como el de internacionalismo o el de lucha de clases?
J.F.: Son dos temas distintos. El internacionalismo era un intento de conseguir llevar la solidaridad a escala global. Esa idea en buena medida se apoyaba en los sindicatos, en unos momentos en que el trabajador de fábrica era un elemento fundamental de la sociedad europea y la norteamericana. Ahora, eso se ha desplazado. Los trabajadores industriales hoy son mucho más abundantes en los países emergentes que en el mundo occidental. Aquí, el protagonismo de los trabajadores de fabrica ha desaparecido y seguramente eso dificulta esa solidaridad internacional.
Pero la lucha de clases está en la raíz misma de los mecanismos que generan desigualdad. El enriquecimiento proviene de que el PIB, cada vez va más a manos de esos, digamos, empresarios de las finanzas y cada vez menos va a parar a los trabajadores. Ese mecanismo funciona y se articula desde el control de la política, por tanto, claramente es un mecanismo de lucha de clases. Que las clases se definan de otra forma no quiere decir que esa disparidad social no se produzca. El Manifiesto Comunista habla de una lucha que en un momento determinado es entre campesinos y señores feudales pero que va cambiando de sentido. Ahora, en este momento, el que está arriba se parece cada vez más al rentista. Es evidente que los términos en que se define la contraposición hay que cambiarlos, pero la idea de que eso sigue funcionando es la idea que sostendría que en realidad la mayor parte de lo que hay de positivo en las luchas sociales de la historia es la lucha por la conquista de la libertad y la igualdad, del derecho a vivir de acuerdo con tus posibilidades y del derecho a acceder por una parte a los frutos naturales y por otra a los resultados de tu trabajo. Y eso es lo que está detrás del juego siempre. Los dos derechos, a la libertad y al trabajo, son coartados por las mismas fuerzas. Por decirlo de algún modo, la Reforma Laboral y la Ley Mordaza son dos partes de un mismo proceso."
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2015.05.08 14:41 Carloscarbonell EMPODERAMIENTO? CONTAR CON LA CIUDADANIA?

Joder el programa lo han hecho entre los de la complutense y todavía quien ha querido defender unos mínimos principios se ha tenido que marchar (Monedero).
No basta con esto ni lo han consultado a través de las bases se han limitado a colgar durante 24 horas una consulta no vinculante, yo he votado claro que he votado, pero no he votado por ninguna o sea he votado opciones seleccionadas 0 y es que ninguna tenia nada nuevo que permitiera intuir en cambio real de sistema y de la situación a la que nos ha llevado el actual.
Porque en Podemos ni el Consejo Ciudadano pinta nada solo pinta Pablo Iglesias y los amigos que le dan la razón en todo, si alguno intenta discrepar ya sabe o traga o se va como Monedero, esto tiene un nombre tiranía y por eso se baja en las encuestas la población no es tonta y se da cuenta de la realidad que hay debajo de la demagogia y las palabras que mienten y ocultan una realidad totalmente distinta.
Ahora voy a poner ejemplo un par que son hechos no opiniones o pensamientos si hechos que han ocurrido recientemente vamos en esta semana.
1º Cristopher Caamana Gómez ha compartido la foto de Sentido Común Tenerife. 15 h · Y estos son los "buenorros" que defienden su incursión en Podemos en Tenerife/Canarias... Que sentido común te deje en evidencia de semejante manera con pocos meses de vida ya dice de por sí el "talante" de los líderes de ASSPT. Foto de Sentido Común Tenerife. Sentido Común Tenerife ‪#‎BOLORINO‬ deja en evidencia a dos concejales: Estébanez Coalición & Asun Frías Si Se Puede. Los cuales se intentan excusar en sus perfiles.
La concejala llega a decir que lo que Bolorino expone es mentira. En respuesta a esto, el candidato recaba toda la información necesaria para mostrar quién miente: ¡JUZGUEN USTEDES MISMOS!
2ºPODEMOS MEJORAR (self.podemos) enviado 1 día atrás * por victorgcBCN Recientemente, y especialmente tras la dimisión de Monedero están saliendo interesantes artículos que hablan sobre la necesidad de una reorientar Podemos. http://www.eldiario.es/zonacritica/Centralidad-desmesura-esperanza_6_378372188.html http://blogs.publico.es/contraparte/2015/05/04/por-una-refundacion-de-podemos/ Los autores del último proponen incluso que dichos cambios se produzcan entre las autonómicas y las generales para tratar de revitalizar al partido a tiempo. Afirman que el momento político es tan volátil que igual que Ciudadanos se está inflando ahora a costa en parte de un cierto desinfle de Podemos (existe un trasvase no reconocido de Podemos a Ciudadanos), el partido puede renovarse y retomar la iniciativa, reorientándose o tal vez diría recuperando ciertos principios sobre los que se sustentó su auge inicial. Por supuesto pienso que dicha reorientación debería ser sincera. Evitar pues elevados y petulantes discursos autocomplacientes tal vez siendo más humildes en nuestras aspiraciones y más cercanos a la gente, no tan soberbios (valga de ejemplo la estrategia de comunicación de Pepephone con sus clientes en contraste con la de las grandes operadoras). Nos gustaría ganar sí pero por encima de todo queremos cambiar la manera de hacer política y eso no hay otra forma de hacerlo que predicando con el ejemplo. Aquí no hay atajos. Las elecciones generales están a la vuelta de la esquina sí, pero habrá más y probablemente más pronto de lo que nos pensamos ya que el próximo Congreso será muy inestable y casi más importante que con qué fuerza se llegue (Si 50, 70 o 100 escaños) será con qué ideas se llegue. Lo importante es remover las bases del sistema y muchas veces se puede hacer más con 50 pero con ideas claras que con 100 siendo ambiguos, miedosos y acríticos. Y es que en el panorama actual es mucho más importante demostrar honestidad y principios democráticos que den confianza al votante de que no se la vas a jugar. La desconfianza en la política se ha larvado precisamente porque los partidos han inspirado desconfianza haciendo trucos sucios, engañando, dejando que los amiguismos carcomieran su organización. Actitudes que por desgracia también hemos visto amparadas en Podemos. Esto debe terminar, Podemos debe ser distinto, debe implicarse a las bases seriamente en sus procesos internos y no convocarla para que dé cobertura con su ilusión y empeño a funciones teatralizadas en las que todo ya se ha decidido de antemano. Eso es lo que mata la ilusión. Si practicamos democracia es importante asumir que nada está decidido y que las bases no pueden ser meros convidados de piedra. Al contrario, deben ser quienes tomen decisiones que luego repercutan en el discurso del Partido y en sus actos. La gente no debe ser comparsa, debe ser protagonista. Algunos puede que me recordéis porque presenté aquí mismo, en Plaza Podemos, junto con otros buenos compañeros el borrador de Profundización Democrática. Con él pretendíamos advertir y poner los parches antes de la herida, prevenir cosas que luego han terminado ocurriendo como las divisiones internas, la verticalidad y el entronamiento de unas personas en detrimento de otras tanto o más validas que las primeras. Todas estas pullas y cizañas interna propias de los partidos de la casta eran las que veníamos a cambiar. Primero practicando dentro de Podemos para luego llevarlo sí a las instituciones. Así que probablemente lo que ponga aquí os suene bastante. Estos son los cambios estructurales que veo más necesarios en cuatro puntos. Si esa refundación o reorientación debe hacerse con una nueva Asamblea Extraordinaria en el 2016 o incorporando ya algunos cambios para poder renovar la ilusión a pocos meses de las generales es algo que dejo en manos del lector y de su reflexión. 1. Órganos internos plurales y democráticos En Plaza Podemos se presentaron varios modelos híbridos que combinaban la elección directa mediante sistemas proporcionales de voto preferencial, sin las horrorosas listas y el sorteo como modo de garantizar igualdad de oportunidades y la presencia de un capital humano más diverso y por lo tanto más capaz. No por nada sino porque está científicamente demostrado que los grupos diversos toman mejores decisiones que los grupos homogéneos. Los órganos, todos, deberían renovarse en 2016 bajo nuevas normas, democráticas, que garantizasen la pluralidad y la diversidad. Asumiendo además nuevas restricciones para evitar el acaparamiento de poder, como las de “una persona, un cargo”. 2. Comisión de garantías independiente. Visto lo visto pienso que debería designarse íntegramente por sorteo de entre los candidatos voluntarios procedentes de los círculos y la militancia. Es en realidad la misma forma en que se propone que el Consejo General del Poder Judicial sea designado para evitar la cooptación por los partidos, idem para la comisión con respecto a las corrientes internas del partido. Además deberían rotar y renovarse de forma desincronizada a los consejos ciudadanos. Hay que hacer de la Comisión un órgano difícil de cooptar y manipular. Si la Comisión estuviese formada por gente de las bases podría servir de arbitrio en los procesos electorales como una suerte de junta electoral independiente que auditase los procesos electorales y los referéndums tratando de asegurar la mayor neutralidad. En este caso pienso que urge su renovación y podría hacerse antes del verano para que fuese dicha comisión la que auditase el proceso electoral de las listas para las generales que debería hacerse por primera vez bajo las reglas de voto preferencial sin listas. 3. Implantar un sistema de iniciativas ciudadanas realmente funcional. Se trataría de evitar que fuese dependiente de un censo fantasma enorme que no exija cantidades irreales de apoyos (36.000 actualmente) en plazos de tiempo aún más irreales (3 meses). Básicamente se trataría de reducir la cifra de firmas requeridas y aumentar el plazo para conseguirlas. Estos cambios podrían hacerse también ya. Un sistema de iniciativas funcional permitiría a las bases empezar a convocar consultas y a influir para incluir nuevas propuestas en el programa de Podemos. Por desgracia se ha perdido mucha gente que se ha ido a otras fuerzas como Ciudadanos que será difícil de hacer regresar por lo que habría que publicitar mucho más los referéndums para que la gente participe en ellos. Quien se ha ido porque ve que el partido se ha cerrado, no se va a creer fácilmente su reapertura. Por desgracia los procesos no son siempre igualmente reversibles así que revertir el daño producido por la estrategia errónea de convertir Podemos en maquinaria electoral va a costar mucho más. Pero pienso que merece la pena intentarlo, aunque solo sea para frenar la sangría de votos y apoyos. 4. Reforzamiento de los círculos. Rebajar las exigencias para formar círculos. Especialmente los sectoriales y temáticos. Que la militancia tenga cierta libertad para organizarse internamente según sus motivaciones e intereses. No hay que cercenar las ideas de partida al contrario, hay que dejar que fluyan por locas que estas sean en un principio. Porque son los visionarios quienes cambian el mundo y no los que se limitan a recorrer los lugares comunes. Nunca se sabe de donde puede salir una buena idea. En este sentido empresas como Google se organizan así, dando bastante libertad a su plantilla, démosla nosotros a la nuestra, no encorsetemos el discurso, no nos pongamos tantos límites. EN CONCLUSIÓN Mucha gente hace énfasis en que lo que tenemos es un problema de discurso y es cierto también. Pero eso en realidad es síntoma de los puntos expuestos. Todas las quejas sobre el programa y el discurso de Podemos no tendría sentido si la toma de decisiones fuese horizontal y democrática. De otra forma el discurso se generaría también en los círculos, en Plaza Podemos con las iniciativas ciudadanas y en unos órganos de dirección mucho más plurales y receptivos a las demandas de las bases. Es cierto que una parte del desgaste es producto de los ataques de la prensa pero no es menos cierto que se lo hemos puesto a huevo articulándonos de una forma que sembró de desconfianza interna primero y externa después contagiándose a gran parte de los electores, especialmente los de centro que se han ido en masa a Ciudadanos poco después de ver como se constituía el partido, siendo los órganos internos cooptados y copados por gente del entorno de los líderes que no eran precisamente de su ideología y cosa que chirriaba con el mensaje democratista pregonado hasta ese momento. La oportunidad de pescar en las aguas de centro ya pasó y se cerró con Vistalegre. Hubo un tiempo en que se pudo articular un partido democrático en el que cupiesen todas las voces, en el que las bases decidiesen con su voto el rumbo del partido cuestión a cuestión, en el que no dependiésemos de superlíderes. Pero ese tiempo ya pasó por lo que resulta bastante triste ver los intentos de moderar el discurso por parte de la cúpula para contentar a un electorado que se ha ido y que no va a volver por más que se modere. Porque esa moderación no se ve sincera sino forzada e instrumental siendo además que el discurso no es lo que les motivó a irse sino el hecho de que se decida todo desde arriba. Así que cuanta más moderación se imprima más votos se pierden por ambos lados. La gente que se ha ido lo ha hecho principalmente porqué Podemos no les inspira confianza de que tras alcanzar el poder no fuese a hacer igual o peor que el resto. El electorado de centro derecha también quería cambios importantes a nivel de Estado (ley electoral, constitución…) y estaba dispuesto a transigir con Podemos si este hubiese sido democrático y plural abriendo debates sobre cualquier tipo de cuestión, sin prejuicios. Pero no ha sido así y sabiendo que tanto Ciudadanos como Podemos están dirigidos verticalmente pues han acabado prefiriendo el original a la copia, encima estando ideológicamente más cercanos a Rivera lo que les hace fiarse más aún de él que de Iglesias. ¿Y porque? Pues precisamente por cómo se ha actuado y procedido, por cómo se ha roto con un contrato no escrito con la gente. El de que se iba a “mandar obedeciendo”. Recordemos todas esas afirmaciones de que en Podemos decidía la gente. ¿Cómo consigues que alguien sin ideología marcada o incluso de centro derecha apoye a un partido cuyos líderes proceden descaradamente de la izquierda? Dejando claro que ese partido no se comanda desde arriba sino desde abajo y por supuesto poniendo pluralidad en esos órganos para que ellos también se vean identificados con alguno (Echenique siempre ha conectado muy bien con mucha gente de ese espectro político por poner el ejemplo más conocido). Es decir diciéndoles que ellos también pueden influir y que también están representados, que Podemos es la casa de todos. Siendo Podemos la Suiza del ecosistema de partidos español ese electorado tal vez se habría convencido y era lo que muchos esperaban de Podemos. Que fuera un partido que lo pudiesen hacer suyo todos los que formasen parte de él. Ahora nos hemos metido en una vía más estrecha, más limitada por supuesto y no nos queda otra que tratar de hacer propósito de enmienda identificando los errores. Ciudadanos no es tampoco invencible. Si cometen errores también se desincharán y podremos aprovecharlo. Pero antes Podemos debe pulir los suyos, curar sus heridas, corregir su rumbo. Si regresa al espíritu que jamás debió abandonar, estoy convencido que al final todo lo demás vendrá por añadidura.
Mas claro agua de lo que pasa, Podemos ha decepciona a quienes ilusiono, los indignados del 15 y el movimiento 15-M, y quedara como un partido marginal que no podrá jugar ni a bisagra, si se abstiene en Andalucía y estoy seguro que lo hará y permite la investidura de la verdulera Diaz sera su canto del cisne.
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2015.05.06 22:00 victorgcBCN PODEMOS MEJORAR

Recientemente, y especialmente tras la dimisión de Monedero están saliendo interesantes artículos que hablan sobre la necesidad de una reorientar Podemos.
  1. http://www.eldiario.es/zonacritica/Centralidad-desmesura-esperanza_6_378372188.html
  2. http://blogs.publico.es/contraparte/2015/05/04/por-una-refundacion-de-podemos/
Los autores del último proponen incluso que dichos cambios se produzcan entre las autonómicas y las generales para tratar de revitalizar al partido a tiempo. Afirman que el momento político es tan volátil que igual que Ciudadanos se está inflando ahora a costa en parte de un cierto desinfle de Podemos (existe un trasvase no reconocido de Podemos a Ciudadanos), el partido puede renovarse y retomar la iniciativa, reorientándose o tal vez diría recuperando ciertos principios sobre los que se sustentó su auge inicial. Por supuesto pienso que dicha reorientación debería ser sincera. Evitar pues elevados y petulantes discursos autocomplacientes tal vez siendo más humildes en nuestras aspiraciones y más cercanos a la gente, no tan soberbios (valga de ejemplo la estrategia de comunicación de Pepephone con sus clientes en contraste con la de las grandes operadoras).
Nos gustaría ganar sí pero por encima de todo queremos cambiar la manera de hacer política y eso no hay otra forma de hacerlo que predicando con el ejemplo. Aquí no hay atajos. Las elecciones generales están a la vuelta de la esquina sí, pero habrá más y probablemente más pronto de lo que nos pensamos ya que el próximo Congreso será muy inestable y casi más importante que con qué fuerza se llegue (Si 50, 70 o 100 escaños) será con qué ideas se llegue. Lo importante es remover las bases del sistema y muchas veces se puede hacer más con 50 pero con ideas claras que con 100 siendo ambiguos, miedosos y acríticos. Y es que en el panorama actual es mucho más importante demostrar honestidad y principios democráticos que den confianza al votante de que no se la vas a jugar. La desconfianza en la política se ha larvado precisamente porque los partidos han inspirado desconfianza haciendo trucos sucios, engañando, dejando que los amiguismos carcomieran su organización. Actitudes que por desgracia también hemos visto amparadas en Podemos. Esto debe terminar, Podemos debe ser distinto, debe implicarse a las bases seriamente en sus procesos internos y no convocarla para que dé cobertura con su ilusión y empeño a funciones teatralizadas en las que todo ya se ha decidido de antemano. Eso es lo que mata la ilusión. Si practicamos democracia es importante asumir que nada está decidido y que las bases no pueden ser meros convidados de piedra. Al contrario, deben ser quienes tomen decisiones que luego repercutan en el discurso del Partido y en sus actos. La gente no debe ser comparsa, debe ser protagonista.
Algunos puede que me recordéis porque presenté aquí mismo, en Plaza Podemos, junto con otros buenos compañeros el borrador de Profundización Democrática. Con él pretendíamos advertir y poner los parches antes de la herida, prevenir cosas que luego han terminado ocurriendo como las divisiones internas, la verticalidad y el entronamiento de unas personas en detrimento de otras tanto o más validas que las primeras. Todas estas pullas y cizañas interna propias de los partidos de la casta eran las que veníamos a cambiar. Primero practicando dentro de Podemos para luego llevarlo sí a las instituciones. Así que probablemente lo que ponga aquí os suene bastante. Estos son los cambios estructurales que veo más necesarios en cuatro puntos. Si esa refundación o reorientación debe hacerse con una nueva Asamblea Extraordinaria en el 2016 o incorporando ya algunos cambios para poder renovar la ilusión a pocos meses de las generales es algo que dejo en manos del lector y de su reflexión.
EN CONCLUSIÓN
Mucha gente hace énfasis en que lo que tenemos es un problema de discurso y es cierto también. Pero eso en realidad es síntoma de los puntos expuestos. Todas las quejas sobre el programa y el discurso de Podemos no tendría sentido si la toma de decisiones fuese horizontal y democrática. De otra forma el discurso se generaría también en los círculos, en Plaza Podemos con las iniciativas ciudadanas y en unos órganos de dirección mucho más plurales y receptivos a las demandas de las bases.
Es cierto que una parte del desgaste es producto de los ataques de la prensa pero no es menos cierto que se lo hemos puesto a huevo articulándonos de una forma que sembró de desconfianza interna primero y externa después contagiándose a gran parte de los electores, especialmente los de centro que se han ido en masa a Ciudadanos poco después de ver como se constituía el partido, siendo los órganos internos cooptados y copados por gente del entorno de los líderes que no eran precisamente de su ideología y cosa que chirriaba con el mensaje democratista pregonado hasta ese momento. La oportunidad de pescar en las aguas de centro ya pasó y se cerró con Vistalegre. Hubo un tiempo en que se pudo articular un partido democrático en el que cupiesen todas las voces, en el que las bases decidiesen con su voto el rumbo del partido cuestión a cuestión, en el que no dependiésemos de superlíderes. Pero ese tiempo ya pasó por lo que resulta bastante triste ver los intentos de moderar el discurso por parte de la cúpula para contentar a un electorado que se ha ido y que no va a volver por más que se modere. Porque esa moderación no se ve sincera sino forzada e instrumental siendo además que el discurso no es lo que les motivó a irse sino el hecho de que se decida todo desde arriba. Así que cuanta más moderación se imprima más votos se pierden por ambos lados.
La gente que se ha ido lo ha hecho principalmente porqué Podemos no les inspira confianza de que tras alcanzar el poder no fuese a hacer igual o peor que el resto. El electorado de centro derecha también quería cambios importantes a nivel de Estado (ley electoral, constitución…) y estaba dispuesto a transigir con Podemos si este hubiese sido democrático y plural abriendo debates sobre cualquier tipo de cuestión, sin prejuicios. Pero no ha sido así y sabiendo que tanto Ciudadanos como Podemos están dirigidos verticalmente pues han acabado prefiriendo el original a la copia, encima estando ideológicamente más cercanos a Rivera lo que les hace fiarse más aún de él que de Iglesias. ¿Y porque? Pues precisamente por cómo se ha actuado y procedido, por cómo se ha roto con un contrato no escrito con la gente. El de que se iba a “mandar obedeciendo”. Recordemos todas esas afirmaciones de que en Podemos decidía la gente. ¿Cómo consigues que alguien sin ideología marcada o incluso de centro derecha apoye a un partido cuyos líderes proceden descaradamente de la izquierda? Dejando claro que ese partido no se comanda desde arriba sino desde abajo y por supuesto poniendo pluralidad en esos órganos para que ellos también se vean identificados con alguno (Echenique siempre ha conectado muy bien con mucha gente de ese espectro político por poner el ejemplo más conocido). Es decir diciéndoles que ellos también pueden influir y que también están representados, que Podemos es la casa de todos. Siendo Podemos la Suiza del ecosistema de partidos español ese electorado tal vez se habría convencido y era lo que muchos esperaban de Podemos. Que fuera un partido que lo pudiesen hacer suyo todos los que formasen parte de él. Ahora nos hemos metido en una vía más estrecha, más limitada por supuesto y no nos queda otra que tratar de hacer propósito de enmienda identificando los errores. Ciudadanos no es tampoco invencible. Si cometen errores también se desincharán y podremos aprovecharlo. Pero antes Podemos debe pulir los suyos, curar sus heridas, corregir su rumbo. Si regresa al espíritu que jamás debió abandonar, estoy convencido que al final todo lo demás vendrá por añadidura.
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